KIWE - PAISAJES ANCESTRALES
- 13 ene
- 8 Min. de lectura
Desde el corazón de los Andes colombianos, el pueblo Nasa alza su voz. Un llamado a la empatía, al respeto, un recordatorio de que el alma de un territorio se nutre de sus historias y sus habitantes. Kiwe es una celebración de la vida y del espíritu que, al igual que las montañas, se mantiene firme en su esencia.

El proyecto refleja el panorama de las comunidades indígenas, las memorias y costumbres se están diluyendo con el paso del tiempo. Forzados a adaptarnos a un mundo ajeno, inclinado hacia una vida estandarizada, donde predomina una identidad uniforme y la imposición de un único valor cultural.
Este panorama invita a defender y preservar no solo nuestras tierras, sino también nuestra identidad y esencia. Si los pueblos indígenas desaparecieran, perderíamos mucho más que un territorio: sería un golpe a nuestra diversidad en el mundo y a la conexión profunda con nuestras raíces. La protección de estas tierras no es solo una cuestión de supervivencia para los pueblos indígenas, sino para todo el equilibrio del planeta.

Existen diferentes perspectivas de vida: las visiones del mundo nos abren la puerta a nuevas formas de relacionarnos con nuestro entorno y con las personas que habitan en él, ofreciéndonos alternativas más inclusivas y equilibradas para la convivencia humana. Aquí entra el concepto del "buen vivir", inspirado en las cosmovisiones indígenas, que pone énfasis en la armonía entre los seres humanos y la naturaleza; una lucha que tiene sus raíces en las vivencias y necesidades de supervivencia de las comunidades originarias.
Una de las comunidades indígenas que arraiga el concepto del “buen vivir” es el pueblo Nasa, se destaca como una de las comunidades indígenas que articula su existencia en armonía con la naturaleza y la vida humana. El pueblo Nasa Yuwe, también conocidos como la “Gente del Agua” o Paéz, habita principalmente en la región de Tierradentro, entre los departamentos del Huila y Cauca. Con sus raíces profundas en las montañas y valles de esta tierra sagrada.
Desde el pensamiento propio entienden el territorio como Uma Kiwe (madre tierra). Es un ámbito multivariado que provee a la comunidad de múltiples beneficios, entre ellos la vida misma, el territorio no solo es visto como habitad, sino como un núcleo de vida, historias, saberes y sitios sagrados espirituales, conformando la idea de territorialidad desde un campo más humano y protector.

La forma de vida del pueblo Nasa, se refleja en 3 aspectos fundamentales, que son el eje de la existencia y cosmovisión. Estas 3 casas forman la base de los pensamientos y guías en la comunidad indígena, en la relación consigo mismo, con nuestro entorno y universo.
Desde la energía espiritual Nehwe de los grandes elementos cósmicos, representados por los dioses creadores como UMA (padre creador) y TAY (madre creadora), quienes construyen y tejen la vida del universo. Sus hijos, como el Sek (sol), A' (estrella), A'te (luna), Kiwe (tierra) y Yu (mujer agua), son los dioses que personifican la vida y el equilibrio cósmico. En esta narrativa, el trueno y su intermediario, el The Wala, juegan un papel esencial al conectar el mundo espiritual con el terrenal, creando un lazo entre los seres humanos y los elementos de la naturaleza.
Desde la vida natural Kiwe, alude al mundo poblado por la naturaleza (agua, cerros, rocas) en los cuales habitan los ancestros. Una interconexión entre la naturaleza, el cosmos y la comunidad. Uma Kiwe (la tierra) es sagrada y todos los seres vivos tienen un espíritu y están en equilibrio. Desde la perspectiva del Nasa, el entorno sagrado, se compone de tres seres importantes: El Agua, un Ser, creador de vida y madre de los Nasa Yuwe (hijos del agua); las Piedras, como seres de armonía y conservación del equilibrio en Kiwe; y los Cerros, como los viejos sabios mayores, guardianes de la tierra que todo lo ven.
El mundo de los humanos, espacio poblado y protegido con la intención de conservar una relación directa con la naturaleza. Hablar de la comunidad Nasa es vivir en armonía y comunidad con la naturaleza, todo mientras transmiten conocimientos ancestrales a las nuevas generaciones. Costumbres arraigadas en el respeto por la Madre Tierra, a la organización comunitaria, la artesanía, las celebraciones, las danzas, la música y la palabra, un vehículo para transmitir la sabiduría, la historia y los valores culturales.

Entrando en contextos sobre la situación del departamento del Cauca, las comunidades indígenas, resisten a diversos factores que amenazan no sólo su identidad cultural, como por ejemplo la presencia de organizaciones armadas, sino también de factores que amenazan sus territorios ancestrales, (desarrollo de monocultivos y la explotación minera). A pesar de esto, el departamento del Cauca cuenta con una red de parques nacionales naturales, reservas forestales y páramos, zonas que son grandes ecosistemas protegidos muy importantes para la región.
Sin embargo, los mismos lugares donde se consolidan estas zonas ambientales es el mismo territorio donde habitan las comunidades indígenas y su protección y el estado de conservación actual está estrechamente ligado a la forma de vida indígena y a su filosofía sobre el cuidado de la madre tierra.
En el departamento del Cauca se observa que a través del tiempo se ha generado una tendencia de transformación del paisaje, existen 4 tendencias influyentes:
1. Problemas con la disminución de la estructura natural
2 y 3. Expansión de actividades agropecuarias y urbanas
4. Las zonas de explotación minería
Históricamente, la expansión de cultivos ha generado una presión significativa sobre los ecosistemas del departamento. Los monocultivos, en particular, han reemplazado la vegetación nativa, lo que ha provocado una pérdida de biodiversidad y una mayor degradación del suelo.
Sumado a esto, a lo largo del tiempo el impacto combinado de los incendios forestales, la remoción en masa ha alterado significativamente, la estructura natural.
Al detalle, el modelo planteado por el plan de desarrollo del año 2016 al 2019 del municipio de Caldono en el Departamento del Cauca, potencializa la importancia de la vocación productiva como un modelo de crecimiento en diferentes zonas del municipio con la intención generar estrategias de mejoramiento y tecnificación de cultivos que lleven a los productores a aumentar sus rendimientos y por ende buscar nuevas alternativas de comercio y transformación, dando poca importancia al recurso natural como se puede observar en la imagen.
El municipio de Caldono lo conforma el territorio ancestral del pueblo Nasa llamado SA’TH TAMA KIWE, este se compone por siete resguardos indígenas importantes, representados por distintas autoridades .Durante las visitas de campo realizadas a Caldono, los autores identificaron que existen diversas iniciativas ecológicas familiares y comunitarias en el resguardo de San Lorenzo que buscan transformar la imagen del territorio, el cual ha sido estigmatizado como un lugar de violencia. Dichas iniciativas se centran en la pedagogía y el cuidado de Kiwe, promoviendo las tradiciones ancestrales como un medio para preservar el entorno. Además, conforman una red local con potencial para visibilizar a la cultura Nasa.

Los autores proponen un modelo de intervención replicable para las comunidades indígenas Nasa que habitan en el municipio de Caldono, resguardo de San Lorenzo que parte de la implementación de las iniciativas comunitarias con la intención es diversificar y fortalecerlas, añadiendo nuevas opciones con enfoques paisajísticos desde una pedagogía tradicional.
Para el desarrollo del proyecto piloto proponen tres estrategias de acción: VISIBILIZAR, RECUPERAR Y TEJER.

Para la estructuración del proyecto, primero se definen las unidades de paisaje, cada uno reflejando la visión de cada casa desde la forma de vida del pueblo Nasa.
La unidad de paisaje Nehwe, que es el paisaje espiritual sagrado, se localiza en los ojos de agua, simbolizando la conexión espiritual (entre Yu y sus hijos).
La unidad de paisaje Kiwe, que es el paisaje natural, localizado en los sitios sagrados naturales en Kiwe. Por un lado, los espacios de armonización a Yu’, como paisajes de protección a las escorrentías existentes en Gualó, y por otro, los Ojos de guardián, como paisajes de protección para las zonas montañosas y sus respectivos bosques actuales.
En cuanto a la unidad de paisaje Nasa alude al paisaje comunitario, situado en la zona más habitada de Gualó, generando así, un paisaje híbrido que potencia la vida social.
Se formulan 3 nodos localizados sobre el eje vial de la vereda Gualó, lo cual permite integrar todo el proyecto. El primer nodo, que es el nodo de integración al proyecto, se sitúa entre los ámbitos de Kiwe y Nehwe y funciona como punto de partida para la inmersión en el proyecto. El segundo nodo, situado en el centro de la vereda, donde se encuentra el núcleo comunitario conformado por el salón comunal, la cancha y la escuela, funciona como punto de integración entre comunidad y proyecto, y el tercer nodo localizado en Kiwe, funciona como cierre de las experiencias propuesta en el proyecto.

Para el desarrollo de las intenciones de unidades de paisaje, partimos del planteamiento estructural del proyecto unidos a los sistemas estructurantes existentes del lugar, teniendo presente, cómo la vegetación compone el territorio, formando escenarios, arquitecturas y senderos del paisaje.
En relación con la casa Nehwe, encontramos los paisajes de Nehwe cuya intensión es reflejar la conexión entre el humano y el espíritu natural por medio de la vegetación con alto valor simbólico y tradicional. Por ejemplo: la ceiba que refleja la conexión entre el cielo y la tierra y la guadua que simboliza la versatilidad y resistencia.
En relación con la casa Kiwe, encontramos los paisajes de Uma Kiwe “madre Tierra” que presenta un conjunto armonioso entre el refugio de los guardianes que se erige como un espacio de protección, rodeado de árboles majestuosos. El refugio de la biodiversidad crea un ecosistema dinámico que promueve la vida.
El ámbito del Nasa, está compuesto por tres unidades de paisaje: Thul unidades agrícolas familiares, Thul unidad agrícola comunitaria y el bosque de restauración, que en conjunto son paisajes comunitarios enfocados en el fortalecimiento del tejido social.

En estas unidades de paisaje se encuentran los siguientes escenarios y senderos que se encuentran a lo largo al hacer el recorrido de cada casa.
Las intenciones arquitectónicas en este contexto están profundamente entrelazadas con la esencia de las casas tradicionales.
ESPIRAL: Es el símbolo de la evolución. Nos recuerda que todo tiene un origen.
CÍRCULO: Es el símbolo de la unidad. Representa los ciclos de la vida y el equilibrio entre los seres humanos, la naturaleza y el cosmos.
CENTRO: También es un símbolo de colectividad, refleja la armonía dentro de la comunidad, es comúnmente usado en sus rituales y espacios sagrados.

Estos tres conceptos de geometrización reflejan lo que es el sentir de nuestra forma de vida Nasa. Además, se prioriza un enfoque de bajo impacto ambiental, donde los materiales utilizados no solo sean sostenibles, sino que también reflejan la naturaleza transitoria de la vida. Estos materiales, que son parte del ciclo natural de la tierra, enfatizan la temporalidad, recordando que las construcciones, al igual que todo en la naturaleza, son pasajeras y ayudan a regenerar el tejido social a través del trabajo comunitario (MINGAS COMUNITARIAS).
El Santuario de los Espíritus Creadores es un pabellón que se erige como un homenaje a la experiencia sagrada Nehwe, con su diseño en espiral, que para los Nasa es un símbolo de la evolución. Este espacio invita a un viaje simbólico a través de varias estaciones que enfatizan la importancia sagrada de (piedras, agua y cerros), cada una ofreciendo una conexión profunda con Uma Kiwe, la madre tierra.
El Pabellón de Yu’ es un espacio significativo que evoca la esencia de la mujer agua, Yu’, quien es la madre de los Nasa Yuwe y símbolo de sabiduría y protección. Este pabellón refleja las creencias y prácticas ancestrales de la comunidad, integrando la espiritualidad con el respeto hacia el agua y la Tierra. Este pabellón circular representa los ciclos de la vida (nacimiento, crecimiento, muerte y renacimiento) y la unidad entre los seres humanos, la naturaleza y el cosmos. Esta forma enfatiza la interconexión de todos los seres, sugiriendo que cada ciclo es una parte esencial del todo, recordando que cada acción tiene un impacto en el equilibrio general del entorno.
El Pabellón Vida del Páez, situado en el corazón de la comunidad en la vereda Gualó, es un espacio dedicado a fortalecer la identidad y las tradiciones del pueblo Nasa. Este pabellón multipropósito en forma de círculo se enfatiza como un símbolo de colectividad, un punto de encuentro para reuniones y asambleas comunitarias indígenas, convirtiéndose en un lugar vital para el tejido y la renovación de los lazos comunitarios (alrededor del fuego, la palabra).

Texto e imagenes:
Lily Natalia Orozco Sandoval
Marlon David Navia Samboni
Andrés Felipe Castro León
Proyecto de grado, Universidad del Valle 2024 - Tesis meritoria
Tutor: Kimmel Chamat








Comentarios